Cuerpos entretejidos parece concebido para desencadenar, por contagio, la imaginación del lector, cuyas más incontroladas fantasías se verán enardecidas, y podrá volar adonde mejor le plazca, animado por la hábil facultad de Altarriba para hacerle visualizar cualquier ensoñación erótica, donde y cuando quiera que se prenda la llama del sexo.