Estas páginas hablan del misterio de la vida, del amor y la muerte. Hablan también de la desmesura y de la busca infructuosa de respuestas a los interrogantes principales del hombre; hablan de sus carencias y deseos. Para Marguerite Yourcenar, el rostro de la vida es una hoguera. La vida palpita y se consume cual leño en el hogar. Arde a influjo de los fuegos despertados por el eros, se inflama, crepita, tiembla y desfallece ante los embates de la sombra, el desamor, el egoísmo, la traición y el olvido. Pudorosa de expresar abiertamente sus pensamientos y experiencias íntimas, en sus novelas, como en los sueños, da vida a las voces de los fantasmas que pueblan su imaginario, sombras a las que, en un proceso íntimo de gestación, nutre con su sangre y su esencia. Mediante esos personajes, que su yo incierto y flotante la ha llevado a proyectar a modo de desafío o de defensa, los temas recurrentes y las metáforas obsesivas, la escritora francesa traza la imagen de su identidad en la escritura y nos habla con palabras y silencios de sus deseos realizándolos al inscribirlos en el texto.
Ana María Llurba es profesora, licenciada y doctora en Letras por la Universidad del Salvador, donde es profesora titular de Literatura Francesa y Literatura Iberoamericana y dirige proyectos de investigación. Es profesora titular de Literatura Francesa en la Universidad Católica Argentina y docente investigadora de la cátedra de Literatura Francesa en la Universidad de Buenos Aires. Integra el Consejo Editorial de la revista Textos (Clemson University, Estados Unidos). Ha publicado Estudios de narratología (en colaboración) y, como editora, Diálogos, ecos, pasajes y Perspectivas literarias desde fin del milenio, así como artículos en diversas revistas de la especialidad.