Tú quieres vivir al 100 %, amar y ser amado, pero muchas veces te sientes solo, incomprendido, juzgado, condenado... Por eso, es necesario que lo sepas: ¡Dios te ama infinitamente, por ti mismo! Él te respeta y te regala su confianza. Tú eres único e irremplazable para Él. ¡Así como tú tienes necesidad de Él, Él tiene necesidad de ti! Por eso, si quieres ser sincero contigo mismo y con Él, lee estas páginas, escritas para ti por un amigo. En ellas encontrarás la esperanza que buscas, la simplicidad y la verdad que amas, y, sobre todo, ¡descubrirás que tienes un enorme valor y que eres amado y amable tal como eres!