El masaje ayuda a los padres y al niño para que se sientan mejor con su piel, para que vivan una relación más cercana, más armoniosa, que en nuestra sociedad es muy necesaria, pues con mucha frecuencia condena el contacto físico.
Artículos relacionados
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información