Gogol es autor de obras satíricas, feroces retratos de la sociedad de su época como son El abrigo, La nariz y Almas muertas. Tarás Bulba es el producto de su incursión en el género de la novela histórica. Algunas imágenes de esta novela han trascendido el límite de sus páginas: la letal cabalgata de los cosacos en lucha contra las tropas polacas y el implacable Tarás Bulba dando muerte a su propio hijo traidor pertenecen ya a un acervo común, el de literatura y la cultura universal.
Feroces, crueles, valientes y apasionados, los cosacos hacen temblar la estepa bajo los cascos de sus caballos. Y entre ellos se encuentra Taras Bulba, un anciano lleno aún de fuerza e inteligencia que junto a sus hijos, Ostap y Andrí, avanzará por tierras polacas con intención de vengar su fe ortodoxa burlada por los católicos. Ninguna guarnición, ciudad amurallada o iglesia podrán detenerlos, hasta que la desgracia se cierna sobre ellos y el apuesto y enamoradizo Andrí haga que su padre maldiga el día en que lo engendró. Taras Bulba, una anomalía entre la obra más conocida de Gogol, es una aventura trepidante, una sinfonía en perpetuo crescendo, en la que cada capítulo es más intenso y sorprendente que el anterior; un fresco tan afinadamente dibujado y tan vívido que resulta absolutamente intemporal