HERNANDEZ SOUBERVIELLE, JOSE ARMANDO
El 16 de noviembre de 1657 el tribunal del Santo Oficio de Lisboa libró una orden de aprehensión contra el soldado Pedro de Medina, natural de México en las Indias de Castilla, hombre preto del rostro, de barba y cabello negros, con guedejas que le llegaban a los hombros, vestido con ropa y calzas a la usanza asiática. Con dicha orden daría comienzo un proceso que en sus páginas nos llevaría de regreso a su natal México, a su estancia filipina como soldado del rey de España, a sus peripecias como esclavo en el reino Mogor y, finalmente, como prisionero en un barco holandés. Todo ello estuvo vertebrado por las prohibidas relaciones homoeróticas que fueron la razón de su encierro en las cárceles lisboetas de la Inquisición. Con la historia de Medina un hombre que, como muchos, no era sino una pieza más en el complejo entramado de escaques que suponía el ajedrez de ese mundo globalizado del siglo XVII, Armando Hernández Soubervielle nos permitirá asomarnos a las reconfiguraciones del sureste asiático al amparo de la desgracia de las monarquías ibéricas y el poderío de los reinos asiáticos y de las potencias europeas protestantes. Indagando en los intersticios de un proceso inquisitorial donde afloran las pulsiones de Medina, nos acercaremos, además, al complejo mundo de la política, la religión y el sexo entre hombres, en una travesía que casi circunvalará el mundo, poniendo en perspectiva esa otra forma de movilidad, la forzada, que también formaba parte del devenir de los hombres de esa centuria. Rescatado de esa isla de los hombres solos que eran las galeras del rey de Portugal, Pedro de Medina dejará por un momento el remo y la complicidad del afecto masculino, para invitarnos a ver esa otra realidad a través de sus ojos.