El autor sostiene que el conocimiento detallado normalmente nos vuelve más sabios que el dominio de fórmulas abstractas, aunque sean profundas, ha puesto testimonios concretos, escogidos entre las manifestaciones extremas del pensamiento religioso. En consecuencia, algunos lectores podrán creer que simplemente ofrezco una caricatura del tema. Si, con todo, tiene la suficiente paciencia y llega hasta la última página, creo que entonces ese sentimiento negativo se esfumará, puesto que se mezclan impulsos religiosos con otros principios del sentido común.