Partiendo de una invitación a reflexionar acerca de la pandemia del VIH/Sida, la autora presenta la teoría de que el ser humano, en tiempos de guerra o de estrés intenso como los que estamos viviendo en la sociedad contemporánea, busca cobijo en las relaciones intimas como una manera de evadir el medio hostil que le rodea.
Las relaciones sexuales y el deseo de fusionarse con otro ser humano, son dos de las necesidades básicas y, por lo tanto, indispensables para nuestra salud mental y física.
Si unimos esto a la situación de que la mayoría de las personas presentan un mayor o menor grado de neurosis, de baja autoestima, de pérdida de valores, tenemos dos elementos que se conjugan para que un individuo, en un momento de acercamiento a otro, se olvide de los peligros de contagio y tenga relaciones no protegidas.
la sociedad actual, considera la autora, está enferma y, por lo tanto, es incapaz de dar a las personas la infraestructura necesaria para amarse a sí misma y para sentir que la vida vale la pena vivirse, a pesar de los sufrimientos que la misma, inevitablemente, conlleva.
A estas conclusiones generales llega después de adentrarse en temas antropológicos, biológicos, socioculturales, ambientales y psicológicos tratados por expertos en la materia y que le dan la base sólida necesaria para comprobar su teoría.