En manos del narco documenta el explosivo surgimiento de carteles, desde el gobierno de Felipe Calderon - el presidente de la guerra fallida-, hasta la actual administracion de Enrique Peña Nieto. A lo largo de estos años, los grupos criminales no solo han logrado una mayor identificacion social, sino que se han enquistado en el poder politico: alcaldes, regidores, sindicos, diputados, senadores y hasta gobernadores han convivido con el crimen organizado y, peor aun, han brindado proteccion a sus actividades delictivas.