El primer libro de Gritos y susurros gener entusiasmo y energ a porque teji una comunidad entre quienes lo leyeron, lo comentaron y lo recomendaron; su xito demostr que las mujeres de M xico necesitan compartir sus historias, identificarse con ellas.
Este libro contin a el ejercicio de libertad iniciado con el primer volumen y convoca nuevamente a un grupo diverso de mujeres -escritoras, actrices, artistas, pol ticas, funcionarias, empresarias, chefs, cantantes- a contar sus historias. Los textos son aleccionadores y emancipadores. Al leer a estas mujeres, se vuelve f cil reconocer que nos necesitamos las unas a las otras para compartir nuestras experiencias, elaborar nuevas formas de entendimiento, saber c mo somos y cu nto nos falta por hacer, para cargar una antorcha e iluminar el mundo como ellas lo hacen.