Embriagado por la sensaciónde libertad y poder, Ícaro, vuela cada vez más alto; sus alas, construidas con plumas y cera, poco a poco se desvanecen por el poder inconmensurable del sol. Irremediablemente caerá, se fragmentará.
En Mi nombre no es ÍCARO, Eriko Stark, propone, a partir de una serie de poemas, un símil con el mito griego Ícaro, pero en la Ciudad de México, SigloXXI; en donde el sol se fortalece no solo las allas del autor, también le da fuerza a su orgullo y libertad.
Dentro de este libro, podremos apreciar a un Erico que se desnuda, que dejaver sus sentimientos, miedos, inquietudes y placeres más profundos; desos cumplidos y por cumplirse. Un vistaso al ser humano que amó, ama y amará con locura, hasta que el sol, la deperesión o el desamor consigan fragmentar sus alas.