Los Obituarios de Patroclo dialoga con uno de los arquetipos homoeróticos de occidente; la relación de Aquiles-Patroclo, figuras del conflicto troyano insertas en la CDMX, en un salón de clases, en lugares virtuales de encuentro, en el último vagón del metro. Personajes que son una especie de iniciadores amorosos, ancestros del amor entre hombres. Nos presenta una revisión a los entramados del tema erótico y los discursos de odio con el filo que el autor ya tiene acostumbrados a sus lectores: bestialmente directo, sin preámbulo porque Medina entiende que a veces no hay otra forma como el poema crudo para enfrentarse a posturas recalcitrantes que parecen que desaparecen y regresan. Inmerso en la tradición de la poesía de la infección, podemos leer líneas valerosas y posicionamientos políticos sin tintes de miedo para afrontar la serofobia.
Encarna cada texto, los sitúa en el cuerpo masculino vulnerado y rabioso, para romper recubrimientos y perseguir sus libertades: y lo que parecía un monstruo a punto de salir de mi propia piel resultó ser un ángel desnudo...
Reza para todxs nosotrxs.
Erik Moya