Desde la llegada de los inmigrantes en las primeras décadas del siglo XX, la historiografía relativa al tema de la comunidad judía en México ha sido prolífica. No obstante, hasta ahora no se ha escrito una obra dedicada a las mujeres y sus diversas experiencias en contextos familiares, comunitarios y locales a nivel nacional e internacional. Como en otras culturas occidentales y orientales, las mujeres no aparecen como protagonistas de la historia, y más bien quedan relegadas a los espacios domésticos no públicos de la familia.